Una cultura de trabajo libre de distracciones

La implementación de una metodología robusta a través del uso e integración de las herramientas adecuadas te permitirá alcanzar un nuevo nivel en tu camino a la eficiencia.

Pero una nueva herramienta por sí sola no hará que tu equipo incremente su productividad; del mismo modo que unas zapatillas nuevas no te convierten automáticamente en runner. Y un método robusto te permitirá sostener un plan a largo plazo, pero no te sacará de la cama y levantarte para ir a correr.

La clave de un equipo altamente efectivo es transformar su esencia, su cultura de trabajo, hasta que ya no se entiende otra forma de hacer las cosas. Al igual que una persona puede empezar a llamarse runner cuando su cuerpo le pide salir a correr cada día.

Elimina los malos hábitos

Sabemos que a los empleados les encanta quejarse de que no tienen tiempo. Seguramente tengan razón.

Las empresas dicen estar seguras de que sus empleados podrían ser más productivos. Probablemente estén en lo cierto.

La solución a ambas quejas es la misma: una cultura de trabajo sana y libre de vicios. Pero, ¿qué significa esto? Pues nos referimos a:

  • Dejar de usar el correo electrónico de forma interna para asignar tareas (esa maldita @…), exponer un desacuerdo, adjuntar documentos relevantes (análisis, informes, estudios, cálculos, etc) o justificar la toma de una decisión
  • Evitar reuniones en las que alguno de los convocados no participe, de las que no se deriven acciones claras con fecha y responsables asignados, que excedan del tiempo establecido y, sobre todo, que no se hayan preparado. Las reuniones sirven para (empezar a) tomar decisiones a partir de la información aportada por cada asistente, no para que nos cuenten o nos pongan al día.
    "Las reuniones mal preparadas son la forma elegante de no hacer nada en grupo"
  • No concebir los departamentos como pequeñas sociedades dentro de la misma empresa. Sois un equipo que debe colaborar bajo la misma filosofía de trabajo, aplicando la misma metodología y usando las mismas herramientas.

En definitiva, se trata de dejar de pensar que no tienes tiempo, y empezar a entender que el tiempo que tienes lo estás usando para cosas que no suman para alcanzar tus objetivos y los del equipo.

Crea el círculo virtuoso de gestión

Si tú y tu equipo tuvierais toda la información en un mismo sitio y trabajarais alineados bajo una misma cultura de trabajo:

  • ¿Necesitarías mandar tantos correos?
  • ¿Asistirías a todas esas reuniones que tienes en el calendario?
  • ¿Mandarías y recibirías todos esos mensajes por chat?
  • ¿Perderías tanto tiempo buscando información en diferentes recipientes?
  • ¿Tendrías tantas conversaciones de pasillo para quejarte de tu jefe, de tu compañero, de tu equipo, de la empresa,…? Alguna sí, claro.

Cada NO a las respuestas anteriores supone, de media, un aumento de la productividad del 12%. No sabríamos calcular el porcentaje de reducción de estrés y carga mental…

Cultura de trabajo organizada